sábado, 18 de febrero de 2017

Sin límite

Entre tantas exigencias del mundo, estar al día con ellas es cuestión de una intensa ansiedad que se apodera de lo que queda de sensatez humana. Vivimos en una eterna casería buscando la felicidad y, al final, no se sabe qué sé está buscando, terminando conformes con los intrascendente, con lo insípido, con la nada. Cada día las calles están más llenas de almas caminando sin saber para dónde van. Es tanta la angustia por colmar el vacío que no se sabe dónde se encuentra el límite y, peor aún, no se sabe dónde se encuentra aquel ser suficiente, o aquello que sea suficiente, porque el ser humano está atrapado en lo insuficiente.

Los afectos van perdiendo su encanto al dejarle su expresión a algo tan mudo como es la figura inanimada plasmada en una pantalla. Desde hace rato el frío de un alma vacía no dice te quiero ni dice te amo. Los abrazos no se disfrutan, no tienen emociones que surten efectos, lejos de unir dejan una inquieta incertidumbre. La soledad es ausencia de si mismo, con una insaciable necesidad de ser amado por alguien que habita en una sociedad llena de soledades.

Estamos edificando una falta de expresión de los sentimientos y con ella de la verdad, reinando lo indiferente, perdiéndonos en el mutismo de aquellos necios que no se comprometen con sus hermanos, ni con los animales, ni con la naturaleza. Lo peor, no hay pasión por la propia vida. El estar vivo se ha convertido en un eterna excusa, parece un absurdo, dispersa en una especie de eterno sin fin sin saber a qué se vino a éste mundo. La inquieta búsqueda de la misión de vida es como un constante volar y volar por los aires, cuando la anidación está en nosotros mismos.

La lucha por mantenerse al día apocan la creatividad y con ella el espíritu de ser único. Aquello que nos puede llenar de voluntad y enseñarnos a ser diferentes se pierde en un torbellino de incoherencias, buscando en una relación y en otra relación, e infinitas relaciones, quién puede cargar con la vida confusa. Y, en ese eterno buscar la fidelidad, lo bello de la sinceridad, lo inocente, parecen temas ajenos para colmarse de algo contrario a lo encomendado por Dios, el amar.

Se les quiere.














viernes, 28 de octubre de 2016

Luna y amigo

Luna, mucha gente me pregunta cuál es esa afinidad que tengo contigo, les he contestado que siempre estás ahí, que das seguridad porque nunca te escondes al menos que esté menguando y que no es cuestión solamente de verte, es cuestión de sentirte, y sentir tu presencia es algo muy sutil, y me felicito por ello. Me activas la imaginación y me dices que la única vergüenza que puedo tener es conmigo mismo. Que no deje de decir las verdades despositadas en mi corazón, porque no decirlas es como echar a dormir sus latidos en lo brazos de la amargura.

Les he dicho que la Luna siempre me recuerda que tengo ese amigo y que no hay nada tan sagrado que ese compinche para compartir el destino. Que decir Luna y amigo, es una redundancia. Es por ello, que en una de esas noches donde invade la soledad no es por falta de una pareja o de un familiar, es la ausencia de ese amigo que es la peor de todas las ausencias. Pero, no es de ese amigo que de otras dimensiones fue solicitado, es ese amigo que el silencio ha separado.

La Luna siempre me ha dicho que una de las pocas cosas que hago bonito en la vida, es escribir de un amigo porque es como escribir de mi mismo. Que no hay cosa que me apasione más que
esas imaginaciones hermosas deleitándome en un futuro encuentro, con un fondo musical, preparando una comida y brindando por esa intimidad. En tan mágico intercambio de afectos hay un gran secreto, somos la admiración del uno por el otro. Que podemos tener muchas diferencias pero basta mirar las caras para saber que se está por encima del bien y del mal. Que el placer de ese encuentro es ver las sonrisas libres y sin timideces que brotan de ambas almas. Es el momento que brinda la ilustre ocasión de ser auténticos, sin posturas, sin excusas, ser felices.

Es el amigo que calla, mira, oye, piensa en silencio y sabe que cada uno tiene un camino, pero es su camino. Es quién acompaña en el difícil arte de vivir. Eso sí, no faltará una palmada en la espalda cuando la cosa tiende a desviarse; sin embargo, de ahí en adelante es tú responsabilidad. No importa las veces que caigas, ya que una de esas caídas alerta que lo perfecto no existe y que algo nos quiere enseñar. Está diciendo que ya es hora de equivocarte y que la humildad es un don muy difícil de llegar a ella.

Es a quién se le puede decir, sin temor de guardar nada, que esa inquietud que hace dudar de la esperanza es porque se confunde la claridad del día con la oscuridad de la noche. Nunca dice que no hay justificación para no llorar, que todos lloramos. Los que no lloran no tienen sentimientos y quién no siente no sabe lo que es un amigo. Que a pesar de las vicisitudes, el infantil y eterno vagabundo siempre quiere repetir las travesuras aquellas, donde las ilusiones patearon las normas que aíslan la vida.

Es, sin que te des cuenta, quién quita ese pesado  plomo de las alas para que el caminar sea más liviano y no sabe cómo, cuándo y dónde lo hace, ya que es hacerlo por sí mismo, sin preguntar ¿Te acuerdas?

Se te quiere.










domingo, 2 de octubre de 2016

El viaje


Permítaseme echarles un cuento. Es el cuento de un gran viaje, si les hablo en primera persona es porque es mi experiencia, no de otra persona. Lo que sí estoy seguro, es que todos pueden hacer ese viaje.

Son muchas las cosas que la inquieta mente se pregunta, algunas tienen respuestas y otras esperan para un después. Es difícil encontrar explicaciones a todo sin caer en el terreno de las especulaciones. Hay momentos que no sé si se tratan de simples curiosidades, o es de ir más allá buscando algo diferente a lo que se ve o lo que se siente. Tampoco se trata de que alguien me diga que es por aquí o es por allá, ya que estoy convencido que la vida no se limita a nacer, crecer y multiplicar. Dentro mi, siento que hay algo que no tiene fin..

Este constante ir de un lugar a otro, recibiendo las mismas respuestas y repitiendo lo mismo desde que me acuesto hasta que me levanto, y con ese ánimo de encontrar ciertas explicaciones, decidí hacer algo diferente. Por lo que consideré oportuno desligarme de esa latosa y exigente cotidianidad, buscando un espacio y el instante para sentarme frente al mar acompañado de las estrellas y la iluminación de la luna.

Entonces, sentado en la arena, y ayudado por la Divinidad se hizo un ambiente misterioso, invadido por ese olor a mar, dando paso a que algo desconocido invite a desconectarme de mis miedos. Por lo que decidí ser valiente dejando que la mente se aísle aquietando los pensamientos. Estaba seguro que algo enigmático me arropaba  para darme seguridad, y sólo escuchaba ese silencio que me murmuraba !no te asustes¡

No sé si fue una meditación, relajación o un trance, no lo quiero etiquetar. Lo interesante es que asumo no pensar, ni preguntar, ni desear nada, para experimentar ser parte de un todo seguro de no hacerme daño, ni que me hicieran daño. Y, a medida que el firmamento me daba confianza, me sentí poseído por una extraña paz rumbo a un viaje fuera de éste mundo. Reconozco que estuve un tanto confundido porque no sé si estaba dormido, despierto o entregado a algo diferente; sin embargo, todo se fue aclarando a medida  que me relajaba.

De repente me atrapó un bienestar, un asombro, al descubrir que mi mente no es tan sólo pensar o dejar de pensar. Que va más allá de mi cuerpo, de los límites, del sí o del no. Es un escenario infinito donde todo es verdad y no es necesario el engaño. Guarda secretos de cosas que se han dejado de hacer, de timideces, de dolores y sinsabores pero, eso sí, de grandes deseos. Es el secreto de aquello que no quiero que los otros se enteren. Supe, que es mi alma íntimamente unida al alma universal.

Ahora entiendo por qué nunca morimos y que nacimos de un misterio para perpetuarnos en el mismo misterio. Comprendo que ese viaje se inició porque la vida, con su inquebrantable nobleza, me pidió conocer, aún estando aquí, las posibilidades enormes de paz y la infinita dimensión de mi alma. Algo así, de que todo está dentro de uno, sólo basta buscarlo.

Ahora, digo que es mi viaje, no es el viaje de los otros. Cada quién sabrá cuándo, cómo y con quién hacerlo. Que el mar, las estrellas y la luna, son creaciones que, al igual que yo, quién también es una creación, trabajamos juntos para lograr ese viaje extraordinario hacia la intimidad del Ser con el Universo.

Se te quiere.







martes, 30 de agosto de 2016

Prueba video

Esto es una prueba con mi brou Zenther




viernes, 19 de agosto de 2016

Mi historia

Mi historia, esa historia que se supone es la vivida, está disfrazada de muchas historias que para nada son mías y se repiten, una y mil veces, en los habitantes de éste planeta. Si soy franco y honesto conmigo mismo, es decir con mi verdad, estaría revisando recuerdos, cuentos, caídas y levantadas, rechazos y aceptaciones, llegando a la conclusión de que, a éstas alturas, no me gusta como soy.

Ya me fastidia ese personaje afanado en mentir para ser bien visto por los demás pero tengo que aceptarlo, ya que no me queda otra, para no experimentar el dolor de ese individuo atrapado en las tinieblas de dos realidades, la que dicta el mundo y la realidad de mi mundo.

Siempre he sospechado que en mi espalda y escondido hasta en mis secretos, se encuentra uno de esos amores de la vida que desde mi infancia me avisa  "hijo tú eres mío. siempre viviré para ti. Cuando seas grande quiero,,,,".  Es obvio que fueron unas palabras atiborradas de amor que abierta o solapadamente persisten alertando que ni se me ocurra pensar en mí, porque hacerlo sería un acto de desobediencia castigado por la culpa.

Por todos lados veo un fantasma vigilante puesto a dispararme cuando intento evadir el compromiso con los demás mortales y por negarme a ser condenado  por tener secretos con mi esencia. Es el fantasma que siempre inventa un cuento que embriaga el intento de iniciar esa historia carente de apegos y compromisos, es decir, la historia sin miedo. Es la sombra que no ha permitido ser diferente porque lo normal es que sea igual.

Desde hace rato me arropo de cosas tontas, intrascendentes, de fachadas que entusiasman el vecindario con ese discurso de saberlo todo pero, en el menor descuido de la lógica y de las formas, se deja al descubierto un niño sensible que no maduró como artista con ganas de escribir, de cantar o de pintar, por creer estar a expensas de lo cursi. Aterrado de las carcajadas ajenas y, lo peor, sin un escenario donde se esculpe la belleza que hay aquí adentro.

Se te quiere




viernes, 5 de agosto de 2016

El tiempo y su cuento del amor.

Tiempo, muchos hablan de ti y muchos te utilizan. Son muchos los que te tienen miedo y hay muchos que reclaman tu presencia cuando los sinsabores de la vida están dispuestos a persistir. Hay gente esperanzada que implora tu llegada para darle tiempo al mismo tiempo.

Sin embargo, la vida y la muerte, siendo grandes acontecimientos, dependen en muchas ocasiones de ti y de tus inclemencias. Se dice que te encargas de todo y que tienes la facultad de aclarar o de destruir aquello que aspire eternizar el dolor.

Para ser franco, y mi humilde opinión, es que podrás tener grandes facultades, hasta de acabar con las diferencias y hacer que el conformismo se adueñe de las vidas. Lo que nunca has podido terminar es con ese amor que traspasó los límites del olvido. Intentas borrarlo, cambiarlo, apartarlo pero nunca logras terminarlo. Simplemente lo guardas en un rincón y le colocas horas, días y años cubiertos de ese polvo frío con aroma de recuerdo; tan es así, que cuando el presente aspira repetir la misma obra, lo que está guardado permanece intacto celando que no exista una segunda oportunidad.

En ese clandestino rincón de nuestra historia, arropado con tu pesada presencia, ese amor puede envejecer, marchitarse esperando morir pero, cuando una nostalgia adquiere la fortaleza para abrir las puertas del pasado se asoma, como de la nada, un cuento de amor donde se estubo convencido que el beso era eterno, que la inocencia era tan distraída que no existían temores y seguro se estaba de que las estrellas podían ser colocadas en las manos de la persona amada. Algo asi, como que bastaba que uno se sintiera enamorado y eso era suficiente por los dos. Para nada era necesario ser didacta, ni precavido ni suspicaz, solamente con  un toque de piel fijando la mirada en los labios, dibujaban un mundo habitado por dos almas enamoradas entusiasmadas en ser una y colocada a merced de la luna y de los afamados poetas.

No sé si era la primera o segunda, o cualquier ilusión, no importa; lo que si sé es que ese es el amor añorado y travieso que nunca pensaba en no ser correspondido. Y, digan lo que digan, ese cuento romántico permanece latente ya que las nuevas vidas que se afanan en suplirlo nunca triunfarán sobre él para terminar conviviendo juntos, de dormir juntos, tanto el cuento como la nueva historia.

No se trata de que la gente no sea capaz o sea menos amorosa, no; es que ese amor decidió eternizarse en una guarida del alma donde solamente la añoranza del presente es quién tiene el poder de llegar allí.

Y si hay una relación entre el amor y el tiempo, es que el presente está lleno de incertidumbres buscando, buscando y buscando tratando de repetir el cuento y no termina de comprender que el verdadero amor está vestido de inocencia. Simple, es lo que lo hace inolvidable.

Se les quiere



viernes, 22 de julio de 2016

Ego.

Un bebé nace libre dispuesto a ganarse el mundo imaginando que todo será como quiere. Sin embargo, no han pasado segundos de estar aquí, entre nosotros, para administrarle alegrías, temores, ambiciones y un sin fin de emociones que no son suyas pero son las aspiraciones de papá y mamá y de la extensa lista de personas que habitan su entorno.

Entonces, se va forjando una personalidad diseñada por muchos mortales con la intención de que se adapte en eso que se llama sociedad. Con el tiempo, inmerso en el gentío, se van sucediendo eventos que van acumulando un sin fin de cosas donde la competencia y la lucha eterna es la tarea a cumplir. El estar satisfecho no se asoma porque siempre hay un algo que no se ha hecho "Hay un no sé qué pero falta algo, y siempre afanado haciendo algo para llenar un no sé qué que nunca llena". La palabra conforme no está permitida en su diccionario de vida porque es sinónimo de fracaso, o de no tener metas, o de ser un descuidado a los aplausos del mundo.

Así es Ego, esa estructura mental, psicológica, o como se quiera encapsular, que domina el todo, y todos sabemos de su existencia pero son muy pocos los que tienen idea de lo que es capáz de hacer con tal de evitar la unión entre los humanos; y, más aún, casi tdos ignoran ese poder que se da el tupé de silenciar la sagrada voz interior. Es como un fantasma esmerado en hacernos saber que estamos perdidos porque, por más que no se quiera, nos hace sentir que algo no es nuestro ya que vivimos calcando vivencias ajenas.

Independientemente de su orgullo, de su arrogancia y de las apariencias, Ego se viste de miedo. Miedo porque siempre está comprometido con los demás; miedo porque nunca hay la tranquilidad de haber logrado el todo; miedo a conocer lo que es desprendimiento. Tiene miedo a desconectarse de lo externo pero también es miedo a conectarse con lo interno; miedo a escuchar esa verdad desplazada durante tanto tiempo que solicita a gritos ser oída, sentida y fundamentalmente acariciada. Es miedo al convencerte que pueden haber miles de guías, charlas, libros, culturas milenarias y religiones, todas con las mejores intenciones pero nada, absolutamente nada, desplaza que eres único y que no hay fórmula mágica para encontrar el camino porque éste llega sin ser buscado y cuando menos lo esperas.

Ego, es un tema un tanto difícil de entender pero no porque sea complicado, sino porque llega el momento de la vida que amerita hacer cosas contrarias a lo que está acostumbrado hacer, por ejemplo, ser humilde consigo mismo, honesto consigo mismo, tener valor de dejar ataduras de cualquier orden y, no puede faltar, decir las cosas desde la verdad en su justo momento sin mirar al piso. Pero, para quién desee ser auténtico tendrá que asumir la reflexión profunda como tarea diaria, porque la reflexión superficial es propia del mismo Ego, y que se tenga la agudeza y gallardía de saber que es un trabajo que puede herir suceptibilidades porque no a todo el mundo le agrada su transformación.

Alégrate, cuando aparezca esa angustia que hace inquietar el corazón, el cuerpo y el alma. Eso que produce sinsabores, insomnio y ganas de ver y sentir algo diferente y mandar al vecino, al amigo y hasta tus hermanos al infierno porque está llegando la llama de diferenciarte de los demás. Aquí se necesita darle freno a Ego en un ambiente arropado por la tan rechazada soledad y su silencio que permita aquietarte, escucharte y arrullar lo más grande que ha creado Dios, Tú ser. Simple, es tú trabajo de vida.

Así, te darás cuenta que, a pesar de gente mala con ganas de perturbar la estadía en éste planeta, la vida tiene sentido y vale la pena vivirla con una tarea que hacer, evolucionar. Sabrás lo que es experimentar ser libre y que el mundo estará tentado a enfadarse porque ya eres diferente pero, no importa, te aplaudirás a ti mismo.

Se te quiere.