sábado, 28 de abril de 2012

la mirada

Que bello es el amor así sea por momentos. Sabía que ésta mirada es mas poderosa que el olvido y mas cuando cruzó mi vida sin tener la mas mínima precaución de que llegaría hasta un sitio, ignorando que su intensidad pudiera desarmar tantas cosas haciendo caso omiso al sano juicio. Tús ojos quedaron tatuados en un misterioso sitio donde los testigos son el resplandor de mi eterna amiga de las noches y esa necesidad de volverlos a ver que los hicieron perpetuos en mi ser.

Tengo que admitir que no es un día cualquiera ni mucho menos ajeno porque ratifica que soy un fanático romántico, dispuesto a despertar ese placer anclado en la espera que lejos de salir corriendo está dispuesto a enfrentar temores que no me pertenecen. Aun más, veo que esa jugada del destino, en un sitio y segundo perfectos, sería para sacarme de ese escondite que se deleitaba de una copa, música predilecta y acompañado de buenos amigos pero con un gran secreto, aspirando que llegue el momento bonito de volverte a ver. Siento que tu entrada por ésta puerta no es para esos mortales que tienen calcadas esas lineas que diferencia lo lógico de lo ilógico y que pretenden hacerla perpetua.

Te pido que esperes un segundo y tendrás que disculparme porque mi intima amiga, la Luna, la que nos descubrió por vez primera, está enojada ya que no le he abierto la ventana y ella se considera con la potestad de iluminar éste hermoso momento. Siempre me dijo que no perdiera la esperanza de volverte a ver y en sus cuchicheos me pedía que al estar contigo no me desvíara del compromiso con lo que siento, porque así como ella podría irse a descansar y dejar de ser testigo al iniciar el día, no quiere que deje de ser gigante cuando esté inspirado en tu cuerpo.

Y en esas horas repletas de inspiración y de gran creatividad que se disparaban imaginándonos juntos, me preguntaba ¿con quién estara distraída esa mirada? al final, ninguna respuesta me preocupaba porque lo que hay aquí va más allá de compromisos ya que no quería seguir comprimiendo mi verdad cuando lo que deseaba era amanecer contigo.

Hoy, ante el milagro de tenerte presente no me preguntes por el amanecer porque está contaminado de preguntas, respuestas e incertidumbres, ya que lo que me apasiona es hacer realidad esa inspiración de la mágica mirada que un día desperto ese poeta, la esperanza de algo bonito y la inocencia que hace lindo el amor.

Se te quiere.

Ricardo.