domingo, 26 de abril de 2015

la verdad

En ocasiones nos preguntamos cuál es la verdad en éste mundo repleto de fantasías que, al deja de ser fantasioso, la realidad abruma con su dolorosa presencia. Buscamos una verdad pero, en el fondo, no sabemos qué buscamos; es como si vida y la verdad no pueden existir juntas, dando la impresión de que nacemos para una eterna búsqueda y una eterna insatisfacción.

Sin embargo, la existencia nos da luces y nos alerta de que entre tantas gentes que nos rodea la claridad se extravía y es muy difícil encontrar la tranquilidad. Nos dice, que debemos decidir por un rumbo y que esa decisión es parte del florecimiento del respeto por uno mismo y colocar las cosas en su sitio. Abrimos los ojos y vemos que hemos insistido en algo estéril porque estar entremezclado entre muchas voces que lejos de otorgar felicidad, confunde y hace dependiente.

No es fácil el instante en que se decide apartarse de ese ruidoso mundo para encontrarse con el silencioso y propio mundo. Se necesita una pequeña dosis de riesgo para asumir tal responsabilidad y, sin embargo, la duda, fuertemente atrincherada con lo de afuera, aspira ganar la batalla queriendo desviar el camino para no despertar.

Parece mentira, pero una decisión empeñada en encontrar esa verdad aleja las trabas, los conflictos resultan triviales y viene esa sensación de triunfo, es la liberación. La existencia se viste de una bella  paz y la diferencia, entre los que deciden y los que no deciden, hace que el afecto por uno mismo sea sentido y no una simple aspiración.

Creímos que esa decisión para diferenciarnos uno de los otros generaría aislamiento, culpas, soledad, sin comprender que estábamos ante la presencia de algo maravilloso, del alma. Es decir, esa fuerza silente que vibra, desnuda desprovista de engaños y miedos que está en sintonía con el clamor Universal.

Cuando llega el momento de esa gloriosa obra de estar en comunión con nosotros mismos percibimos que un cuerpo sin alma no tiene sentido, ya que está fuera de las influencias del Universo y, éste es el alma misma que nos da directrices al inicio del camino por éste planeta. Asi, nos damos cuenta que la mentira no tiene y nunca ha tenido sentido, el concepto de libertad es muy complejo sustentado es el respeto por los otros, la dicha está en lo mas sencillo y, la verdad, está  aquí dentro.

Cuando estamos cerca de encontrar lo que tanto buscamos, asalta el gran misterio de que la vida no nos pertenece aunque insistamos en ser dueño de ella. Que la muerte es un inmenso acontecimiento de desprendimiento de lo que siempre fue prestado y es la gran obra universal para un reencuentro con nuestra verdad, con esa verdad que siempre hemos buscado en la vida.

 Es esa muerte que sucede día a día aupada por la decisión de conocer y saber dónde está la verdad...